Paso 1: Desliza y aplica – Gira el stick y desliza suavemente una pequeña cantidad sobre las zonas que deseas reafirmar: contorno de ojos, líneas de expresión, frente y otras zonas del rostro.
Paso 2: Deja que se absorba – Su textura cremosa se funde con la piel, aportando hidratación y una sensación suave y confortable, sin dejar una sensación pesada.
Paso 3: Úsalo mañana y noche – Incorpóralo fácilmente a tu rutina de cuidado facial o aplícalo durante el día cuando quieras refrescar y mejorar el aspecto de tu piel.
Paso 4: Constancia = mejores resultados – Para aprovechar al máximo sus beneficios, úsalo a diario y mantén una rutina constante para conseguir una piel de aspecto más firme, suave y luminoso.
Consejo: Llévalo siempre contigo. Su formato en stick permite una aplicación rápida y precisa en cualquier momento del día, estés en casa, en el trabajo o de viaje.